El talento que frena tokenización: cómo BTG logró lo que nadie más intentó
BTG Pactual emitió el primer security token inmobiliario de un banco a nivel global en 2019. Seis años después, sigue siendo uno de los pocos casos que se citan por su magnitud.
No porque la tecnología sea excepcionalmente difícil. Es porque armar el equipo que pueda ejecutarla sigue siendo el cuello de botella real.
Por qué nadie más lo replicó
La tokenización financiera exige algo raro: alguien que entienda mercados de capitales, alguien que entienda arquitectura blockchain, y alguien que entienda cumplimiento regulatorio. Los tres a la vez. Dentro de la misma institución. Formando un equipo coherente.
Según NTT Data, eso es donde la región está más rota. Las empresas invierten en nube, en ciberseguridad, en IA. Pero sus equipos no evolucionan al mismo ritmo. La tokenización es donde esa brecha es más visible: porque necesitas todas las piezas funcionando juntas.
¿Cuánto toma armar ese equipo desde cero? Entre tres meses y un año, según la evidencia. Eso es un plazo que la mayoría de los comités de innovación no presupuestan cuando aprueban un piloto.
Resultado: los pilotos que escalan son siempre los mismos. Cuando ANBIMA, la asociación de mercado de capitales de Brasil, seleccionó veinte propuestas de tokenización, los ganadores fueron Itaú, Bradesco, Safra, B3, IBM, Ripple. Instituciones que ya tenían el talento combinado. O podían contratar.
El Proyecto Ágora en México siguió la misma lógica: un consorcio, no una institución sola. Porque nadie institución individual tiene todas las piezas.
La pregunta que los pilotos fallidos nunca respondieron
Un director de innovación en una institución que no es un banco de inversión ve esto y piensa: "¿Entonces no podemos tokenizar?"
Respuesta: sí puedes. Pero tienes que ser quirúrgico en cómo estructuras el talento.
La vía realista no es construir una capacidad de tokenización completa desde cero. Es identificar con precisión qué talento debe ser interno y qué talento puedes comprar afuera.
Lo que debe ser interno: entendimiento regulatorio de tu país, entendimiento del negocio específico que quieres tokenizar, visión estratégica de cómo esto se integra a tu tesorería o a tu oferta de productos. Eso no puedes externalizar sin perder el control de decisiones críticas.
Lo que puedes comprar: arquitectura blockchain especializada, auditorías de smart contracts, infraestructura de custodia, integración de wallets. Eso ya existe como servicio. Ripple hace eso. Otros custodios especializados hacen eso.
El patrón de los pilotos que mueren
Los pilotos que se quedan atrapados en el sandbox nunca llegaron a responder esta pregunta con precisión.
O decidieron que todo debía ser interno: y después de un año sin poder contratar el talento suficiente, el piloto muere. O decidieron que todo debía ser externo: y después de tres proveedores distintos sin entender qué estaban haciendo, el piloto muere.
Lo que BTG hizo fue diferente. Pasó el primer año entendiendo exactamente qué talento necesitaba tener adentro. Luego trajo socios técnicos para lo demás. El resultado fue lo que fue: un security token real, emitido, viviendo en la blockchain. Este error de decisión sobre talento es precisamente lo que destruye pilotos motivados únicamente por necesidad competitiva sin tesis clara.
Las preguntas reales que deberías hacer
No es "¿tenemos el talento para tokenizar?".
La pregunta es: "¿sabemos exactamente qué talento necesitamos tener adentro y qué talento podemos comprar afuera? ¿Podemos contratar lo primero? ¿Existe en el mercado lo segundo?"
Si responde a las tres, tienes un piloto que puede escalar.
Si no responde a las tres, tienes un proyecto de innovación que va a ser cancelado en dieciocho meses.
La diferencia no es la tecnología. Es la estructura.
Antes de empezar un piloto de tokenización, siéntate con tu director de riesgo y tu director de tecnología. Contesten estas tres preguntas por escrito. Si no pueden, no es el momento.
BTG lo hizo bien precisamente porque respondió esto primero. Eso fue hace seis años. Es hora de que otros lo repliquen.